RITUALES: Convierte lo ordinario en extraordinario

Generalmente cuando escuchamos la palabra rituales, nuestra mente viaja a mundos esotéricos, místicos o incluso religiosos. ¿Es tu caso?

Si cuando piensas en rituales, tus pensamientos se van a algo más que no sea un momento de disfrute y belleza para ti, hoy voy a tratar de darle la vuelta a estos pensamientos y regalarte una nueva visión de esta maravillosa práctica. 

Para mí, un ritual es un momento de parada, de parada consciente, de conectar con la sensualidad y el erotismo de los sentidos. ¿Suena delicioso verdad?

El ritual es una forma de traernos al momento presente, de aterrizarnos y conectar con nosotras mismas, con lo que nos gusta, con la belleza, con los sueños…

¿Qué ingredientes ha de tener un ritual?

 

En mi caso, hay elementos ritualísticos que siempre me acompañan, porque para mí un ritual habla de belleza, del despertar de los sentidos, de cuidado y nutrición y por tanto, todo esto va estrechamente ligado, sin la menor duda, a la naturaleza.

Amo sumergirme en los elementos 

tierra, agua, aire, fuego

 

Tierra: puedes utilizar un cristal o piedra bonita que te guste y te inspire. Por ejemplo,  un cuarzo rosa es absolutamente sublime y despierta en nosotras el auto amor. También unas flores o frutos pueden ser maravillosos aliados. 

Agua: puedes elegir un aceite esencial que te seduzca e incluso te transporte a tierras lejanas y exóticas. Uno de mis favoritos es el aceite de magnolia.

Fuego: ¡qué seria de nosotras sin las velas! no quiero imaginarlo. Una vela es un acompañamiento deliciosamente transformador para cualquier ritual. 

Aire: Un incienso natural, palo santo, salvia… son excelentes para limpiar la energía de cualquier espacio y crear un lugar acogedor y en calma.

Ahora bien, un ritual puede ser tan sencillo como encenderte una vela, ponerte una música bonita y darte tu crema favorita. 

Escribir todos los días en un cuaderno unas páginas cuando te levantas y dar rienda suelta a  tus pensamientos.

Prepararte un delicioso té caliente mientras lees, o hacer unos estiramientos todas las mañanas cuando te levantas para despertar el cuerpo.

Dar un paseo contigo misma y contarte cosas y agradecerte tu maravillosa compañía. 

Dar las gracias por ser quién eres y lo que tienes en la vida dedicando cinco minutos diarios.

En este mundo que te arrastra a estar siempre entretenida hacia afuera, y que nos saca del presente constantemente. El ritual nos regala esa pausa necesaria, esa parada consciente al presente, a ti misma, a lo que te gusta, a conectar con tus sueños.  

 

Diseña tus rituales a tu medida y aprende esta hermosa manera de conectar contigo cada día. El ritual te ayuda a darle un sentido especial y único a casa cosa que haces, te ayuda a darte un espacio personal de serenidad y protección.

A veces el pensar en hacer algo cada día o con cierta frecuencia lo relacionamos con la rutina,  y rutina es una palabra que en algunas ocasiones nos conecta con obligación y aburrimiento.

 El ritual es la llave mágica que cambia totalmente este significado y convierte lo ordinario de cada día en algo absolutamente sublime y extraordinario.

 

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